HERNIA DISCAL QUÉ PUEDO HACER

Tengo una Hernia Discal ¿Qué puedo hacer?

Esta semana os traemos un artículo bastante interesante. Vamos hablar sobre las hernias discales. La hernia discal es una patología que se da en la columna vertebral. Seguramente has oído hablar de ella, o quizás sufras esta lesión.

Pues bien, a lo largo de este artículo vamos a ir desarrollando varias preguntas que seguramente te has planteado en alguna ocasión.

  • ¿Qué es en realidad una hernia discal?
  • ¿Cuáles la mejor manera de diagnosticarla?
  • ¿Cuáles son los posibles tratamientos que puedo seguir?
  • ¿Qué puede hacer si sufro esta lesión?
  • ¿Hay alguna manera de prevenir las hernias discales?

Estas son algunas de las preguntas que frecuentemente nos hacen los pacientes en nuestra consulta de fisioterapia.

 

¿Qué es una Hernia Discal?

Para poder entender mejor lo que vamos a ir explicando a lo largo de este artículo, es importante que entendamos porqué se forma una hernia discal y para ello os vamos a contar un poco de la anatomía de la espalda de una forma muy sencilla.

Nuestra columna vertebral está formada por 33 vértebras. Estas vértebras están agrupadas de tal forma que forman:

  • La columna cervical, que está formada por 7 vértebras.
  • La columna dorsal que está constituida por 12 vértebras.
  • Columna lumbar que está compuesta por 5 vértebras.
  • La columna sacra que está formada por 5 vértebras.
  • Y por último el cóccix.

columna vertebral

En nuestra columna vertebral, tenemos unas curvaturas fisiológicas. Es decir, unas curvaturas que son las naturales o las normales de nuestra columna vertebral.

Estas curvaturas fisiológicas son:

  • Dos lordosis, que se encuentran el la columna cervical y lumbar.
  • Una cifosis, que se localiza en la columna dorsal.

Estas curvaturas junto con otras estructuras anatómicas, van hacer que nuestra columna en general se mueva de manera normal.

curvas columna

Para que estos movimientos que acabamos de decir sean los adecuados, entre vértebra y vértebra van a existir una especie de almohadilla que es gelatinosa, que se le conoce por el nombre de disco intervertebral.

Este disco intervertebral va a tener dos principales funciones:

  • Repartir las cargas que existan en la columna vertebral.
  • Y por otro lado va a tener la función de amortiguar los diferentes movimientos de la columna.

Disco lumbar

 

vértebra cervical

 

A su vez este disco intervertebral va a estar formado por:

  • Una parte externa, que se le conoce por el nombre de anillo fibroso.
  • Una parte interna o central, que el núcleo pulposo.

A medida que vamos envejeciendo este disco intervertebral va perdiendo su flexibilidad y se va haciendo cada vez más delgado o fino, por lo que es mucho más fácil que se lesione.

Así pues, podemos decir entonces que una hernia discal es cuando es disco intervertebral se deteriora, llegando incluso a llegar a afectar a las terminaciones nerviosas que hay próximas a él.

 

¿Hernia Discal o Protusión?

Es muy importante saber diferenciar entre una hernia discal o una protusión.

Estas dos lesiones llevan implícitas una afectación del disco intervertebral, pero hay una diferencia importante entre ellas.

Podemos decir que la protusión es una lesión del disco intervertebral en la que sólo existe una deformidad o alteración de los anillos fibrosos del disco, pero sin que se vea afectado el núcleo pulposo.

Sin embargo, en el caso de una hernia discal, el núcleo pulposo si se ve afectado debido a que los anillos fibrosos del disco se rompen. Esto provoca entonces que el disco intervertebral se desplace llegando incluso a afectar a las raíces nerviosas, provocando una irritación del nervio, y por lo tanto generando las temidas ciáticas.

Hay que decir que es más frecuente encontrar las hernias discales en la región cervical y en la zona lumbar. Esto es debido a que las vértebras de estas dos zonas tienen mas arco de movimiento y por lo tanto esto lleva implícito que soporten más carga y más desgaste del disco intervertebral.

hernia discal punto rojo

 

¿Cuáles son las causas de desarrollar una Hernia Discal?

Anteriormente hemos hecho mención a una de las principales causas por las que se producen las hernias discales. Esta causa es la consecuencia de un desgaste o deterioro del disco intervertebral, que va asociado al envejecimiento. Este desgaste se conoce por el nombre de degeneración del disco.

Pero hay que decir que existen muchas otras causas por las que se padece de hernia discal. A continuación, vamos a nombrar las más comunes o las más frecuentes:

  • Por una caída o un traumatismo fuerte en el que se vea afectada nuestra columna vertebral.

caida

 

  • En otras ocasiones es debido a una mala o errónea higiene postural de nuestra columna vertebral. Esto va a provocar que no hagamos un buen uso de la musculatura de la espalda, haciendo que movamos en exceso y de forma incorrecta nuestra columna vertebral. Provocando con ello un mayor desgaste de los discos intervertebrales.
  • Y otra causa importante por la que se producen las hernias discales es debido al mal levantamiento de objetos muy pesados y grandes.

Hay que decir que existen muchas más causas, pero como hemos indicado anteriormente, estas son las más comunes.

 

Síntomas de una Hernia Discal

Los síntomas que generalmente se padece cuando se sufre de hernia discal son:

  • El más importante y el síntoma que inicialmente se suele tener es dolor. Este dolor por lo general es un dolor constante y agudo. Este dolor suele empeorar o ser más intenso cuando el paciente realiza alguna actividad física o está mucho tiempo de pie manteniendo la misma postura. Sin embargo, existen casos en los que el dolor aumenta cuando el paciente realiza cierto reposo o cuando está tumbado. Pero por otro lado hay que decir que en otras ocasiones, este dolor se intensifica cuando se tose, se estornuda o simplemente cuando el paciente se ríe.
  • Otro síntoma que se siente es una sensación de hormigueo y entumecimiento que se extiendo hacia alguna de las extremidades. Es decir, hacia el brazo o hacía la pierna.
  • Cuando la hernia discal afecta a alguna terminación nerviosa, existe la posibilidad de presentar debilidad muscular de aquellos músculos que están inervados por el nervio afectado.
  • Y por último los pacientes que tienen hernia discal suele sentir o tener una sensación de ardor o quemazón en la zona dónde se localiza la hernia discal.

 

Estos son los síntomas generales que se suele padecer, pero a continuación vamos a ir describiendo más concretamente los síntomas en función de dónde se localice la hernia discal. Sólo vamos hacer mención a la zona cervical y lumbar que son las zonas dónde es más frecuente localizar las hernias discales.

 

SÍNTOMAS DE LAS HERNIAS DISCALES DE LA REGIÓN CERVICAL

– Si la hernia está localizada entre la cuarta y quinta vértebra cervical (C4-C5), los síntomas que presenta el paciente son dolor, pero además puede tener o no alteración de la sensibilidad del hombro y de la parte lateral del brazo.

– Si la hernia se localiza entre la quinta y la sexta vértebra cervical (C5-C6), los síntomas que se pueden sufrir es dolor y además puede existir alteración de la sensibilidad de la parte lateral del antebrazo, llegando hasta el dedo pulgar e índice de la mano.

– En el caso que la hernia discal se encuentre entre la sexta vértebra y la séptima vértebra cervical (C6-C7), los síntomas que va a presentar el paciente es igualmente dolor pero además puede tener alterada la sensibilidad de la parte posterior de todo el brazo y la del dedo corazón y anular de la mano.

– Y, por último, en el caso que la hernia discal se localice entre la última vértebra cervical y la primera dorsal (C7-D1) vamos a encontrar dolor y además pérdida de la sensibilidad de la parte interna del antebrazo, del dedo meñique y del dedo anular o cuarto dedo de la mano.

 

SÍNTOMAS DE LAS HERNIAS DISCALES DE LA REGIÓN LUMBAR

  • En el caso que se localice una hernia discal entre la primera y segunda vértebra lumbar (L1-L2), el paciente va a tener dolor y alteración de la sensibilidad de la parte anterior del muslo.
  • Si la hernia se localiza entre la segunda y la tercera vértebra lumbar (L2-L3), vamos a encontrar que el paciente va a tener dolor y además pérdida de la sensibilidad de la parte anterior del muslo y de la rodilla.
  • Si por el contrario la hernia se encuentra entre la tercera y la cuarta vértebra lumbar (L3-L4), se va sentir dolor y alteración de la sensibilidad de la cara anterior del muslo y de la rodilla y de la parte interna de la pierna.
  • En el caso que la hernia discal se localice entre la cuarta y la quinta vértebra lumbar (L4-L5), los síntomas que se van a sufrir van a ser dolor, pero además se va tener alterada la sensibilidad de la parte posterior y lateral del muslo y de la pierna. Pero también presentarán alteración de la sensibilidad de la parte anterior del pie y del dedo gordo del pie.
  • Y por último se la hernia discal se encuentra entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra (L5-S1), el paciente tendrá dolor y alteración o pérdida de la sensibilidad en la parte posterior del muslo y de la pierna. Además, esta alteración de la sensibilidad también va a llegar hasta la planta del pie abarcando también la parte externa del dedo meñique del pie.

 

Como habéis comprobado el dolor el síntoma general, pero la alteración o la pérdida de sensibilidad va a depender del nervio que esté pinzado o afectado por la hernia discal.

Pero un dato que es importante decir, que en ocasiones se puede padecer de hernia discal y sin embargo no tener ningún tipo de sintomatología. Si que es verdad que estos casos son los que menos se suelen dar.

 

¿Cómo se puede diagnosticar la Hernia Discal?

Para poder realizar un correcto diagnóstico, inicialmente se va a realizar una exploración física y se confirmará la lesión con pruebas diagnósticas por imagen.

1.- EXPLORACIÓN FÍSICA.

Esta exploración física va a consistir en realizar una serie de maniobras para poder evaluar:

– El movimiento.

– Los reflejos.

– La fuerza muscular.

– La sensibilidad

Estas maniobras a las que hemos hecho mención son las siguientes:
  • MANIOBRA DE SPURLING. Esta maniobra se realiza para poder valorar la columna de la región cervical. Para poder realizar este test el paciente debe estar sentado con su cuello completamente recto. A continuación, le vamos a pedir que rote y extienda su cuello hacia el lado dónde siente o tiene toda su sintomatología. En el caso que al realizar esta maniobra los síntomas que nos ha descrito el paciente anteriormente, se desencadenen o se hagan más agudos, podemos decir que la maniobra es positiva.

 

  • TEST DE LASÉGUE. Este test se va a realizar para valorar la posibilidad de la existencia o no de una hernia discal a nivel lumbar. Para poder realizar este test vamos a necesitar que el paciente esté tumbado boca arriba. Una vez situado le vamos a pedir que, con su pierna completamente estirada, levante su pierna. En el caso que los síntomas se hagan más agudos en el momento que levanta su pierna, podemos decir que el test o la maniobra es positiva, por lo que podemos sospechar de la existencia de una hernia discal.

 

  • MANIOBRA DE BRAGARD. Esta maniobra se va a utilizar también para valorar si hay hernia discal en la región lumbar. Esta maniobra va a ser igual que la anterior, pero en este caso le vamos a pedir al paciente que cuando realice el movimiento de levantar la pierna, lo haga con una flexión del pie. Al igual que en las maniobras anteriores, si al realizar el movimiento solicitado los síntomas se desencadenan o se hace más intensos, nos puede hacer sospechar que haya una hernia discal.

 

  • TEST DE LASÉGUE INVERTIDO. Este test también se va a utilizar para valorar la posibilidad de la existencia de una hernia discal a nivel lumbar. Para poder realizar este test el paciente se debe colocar tumbado boca abajo. El movimiento que le vamos a pedir es que intente levantar la pierna. Si al realizar el movimiento los síntomas se desencadenan y se hacen más agudos, podemos decir que el test es positivo con la consecuente sospecha de la existencia de una hernia discal.

 

2.- PRUEBAS DIAGNÓSTICAS POR IMAGEN.

Cuando se ha realizado una exploración física exhaustiva y tenemos la sospecha de que pueda haber una hernia discal, es el momento de realizar pruebas por imagen para poder descartar o no nuestras dudas.

Estas pruebas por imagen a las que nos referimos son:

  • Una Radiografía (Rx). Con esta prueba no se va a ver si hay una hernia discal. Pero si nos van a ayudar a descartar que el dolor sea producido por otra causa, como por ejemplo por una fractura de alguna vértebra.

Radiografía hernia discal

 

  • Una Resonancia Magnética (RMN). Con esta prueba vamos a saber exactamente el tamaño y la localización de la hernia discal.

Rm de columna herniada o con hernia discal

 

  • Se puede solicitar al paciente que se realice una Electromiografía (EMG). Con esta prueba vamos a saber exactamente que raíz nerviosa está afectada.
  • Y por otro lado podemos realizar una Mielografía.

 

Tratamientos para Hernia Discal

Los tratamientos que se pueden realizar en el caso que se sufra de una hernia discal, van a depender del:

  • Grado de lesión que se sufra.
  • Si está afectado o no alguna raíz nerviosa y del grado de afectación que tenga.
  • El nivel de dolor que sufra el paciente.

Por ello, hay que tener en cuenta los tres puntos anteriores a la hora de proponer un tratamiento para el paciente que elimine o mejore su sintomatología.

Por lo que podemos decir que los tratamientos que hay para las hernias discales son los siguientes:

 

  • TRATAMIENTO CONSERVADOR.

Cuando se diagnostica una hernia discal, siempre es conveniente iniciar el tratamiento de la hernia con un tratamiento conservador.

Pero el tratamiento conservador va a tener varias fases:

PRIMERA FASE. – Esta fase comprende el periodo inicial, cuando los síntomas que se padecen son muy leves.

En estos casos se le recomienda la paciente que:

  • Tenga cierto reposo.
  • Que evite realizar movimientos que desencadenen el dolor.
  • Tomar la medicación prescrita por el médico. Esta medicación puede consistir en analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares.

medicación

Realizando de manera correcta estos tres puntos que hemos nombrado, el paciente puede sentir una gran mejoría al cabo de unos días.

 

SEGUNDA FASE. Si hemos realizado de manera correcta el tratamiento de la primera fase, pero no se ha notado ningún tipo de mejoría es entonces el momento de realizar Fisioterapia o Rehabilitación.

Los objetivos que nos marcamos los Fisioterapeutas a la hora de tratar una hernia discal son:

  • Bajar la inflamación.
  • Aliviar el dolor y las molestias que generan la hernia discal.
  • Prevenir futuras recaídas.
  • Mejorar la flexibilidad.
  • Aumentar la fuerza.
  • Recuperar la estabilidad y el movimiento en la zona dónde está la hernia.

En el momento que se inicia el tratamiento fisioterápico, no se ven mejorías inmediatas. Los resultados se observan más o menos a la tercera sesión.

 Por lo que el tratamiento que se suele realizar para aquellos pacientes que sufren de hernia discal es:

1.- Se van aplicar técnicas de masaje profundo. Existen una infinidad de técnicas de masaje del tejido profundo. Pero el fisioterapeuta aplicará la que mejor sea para el paciente. Con este masaje vamos a relajar toda la musculatura más profunda que se encontrará contracturada. Estas contracturas se deben a una reacción natural y normal de los músculos ante la existencia de una lesión. Es decir, es un mecanismo de defensa con el fin de evitar que se produzca una lesión mayor.

masaje

 

2.- Se puede aplicar calor. El efecto que va a producir el calor sobre nuestro cuerpo va a ser vasodilatador. Es decir, vamos a provocar un aumento del riego sanguíneo en la zona afectada. De esta manera los músculos de la zona lesionada van a tener un aporte extra de nutrientes y de oxígeno, ayudando a la curación o a la sanación.

3.- En otros casos los Fisioterapeutas podemos aplicar por el contrario frío en la zona del dolor. El efecto que va a tener el frío es antiinflamatorio y reducir el dolor.

4.- Se puede aplicar corrientes TENS. Los TENS son corrientes eléctricas que a través de unos impulsos eléctricos vamos a favorecer la eliminación de endorfinas que son las hormonas encargadas de la eliminación del dolor.

5.- Se desarrollará un programa específico para el paciente de una serie de ejercicios en los que se trabajará toda la musculatura, insistiendo los músculos abdominales. Se desarrollarán más estos músculos con el objetivo de que el paciente obtenga su propia faja anatómica. De esta manera cuando tenga realizar los movimientos tire más de la musculatura abdominal y no lumbar.

6.- Es muy importante darle a la columna vertebral flexibilidad y para ello desarrollaremos un programa de estiramientos. Una columna vertebral flexible se mueve con gran facilidad y evitando con ello que esté rígida y por consiguiente que presente molestias.

 

estiramientos

 

7.- Anteriormente hemos comentado que es importante fortalecer los músculos abdominales, pero también es muy importante fortalecer la musculatura de la espalda. Para ello se diseñará una tabla de ejercicios para conseguir esto. Aunque la mejor manera de conseguir esto es que el paciente practique natación.

8.- Y por último se puede aplicar Punción Seca.

Punción seca

Hay que decir que este tratamiento que acabamos de exponer es un tratamiento genérico. Todos los tratamientos que se realicen deben ser completamente individualizados teniendo en cuenta la localización de la lesión y la sintomatología que presente el paciente.

 

TERCERA FASE. – Una vez que hemos eliminado por completo el dolor y toda la sintomatología que provoca la hernia discal, es el momento de comenzar a realizar una tabla de ejercicios que estará diseñada por el Fisioterapeuta.

El objetivo principal de esta fase es que el paciente tenga un estilo de vida exento de dolor y que tenga una buena higiene postural a la hora de desarrollar cualquier actividad de la vida diaria o cotidiana.

Hay que decir que es muy importante que el paciente genere una rutina diaria para poder realizar estos ejercicios que el fisioterapeuta le proponga. De lo contrario si no se realizan las recaídas serán mucho más frecuentes de lo que desearía el paciente.

 

  • TRATAMIENTO QUIRÚRGICO.

Cuando se opta por este tipo de tratamiento es porque la sintomatología que presenta el paciente es importante. Pero además es porque los tratamientos conservadores que se han realizado no han aliviado el dolor o las molestias.

Cuando se realiza una cirugía de una hernia discal, se suelen optar por la realización de una discectomía o una microdiscectomía. Estas técnicas consisten en eliminar de manera parcial o total el disco.

En el caso que se realice una eliminación del disco intervertebral, el cirujano tendrá que fusionar o juntar las vértebras utilizando elementos metálicos para poder dar una estabilidad a la columna vertebral.

Pero en otras ocasiones el cirujano puede proponer al paciente colocar un implante artificial que haga la función del disco intervertebral.

Sea cual fuere la técnica a emplear por el cirujano, será siempre para buscar el beneficio del paciente.

Rx de columna operada Hernia Discal

 

¿Exiten factores de riesgo que me hagan propenso a sufrir una Hernia Discal?

La respuesta a esta pregunta es muy fácil de responder. La respuesta es sí.

Los factores de riesgo más comunes para poder sufrir o padecer una hernia discal son:

  • Si el paciente sufre de sobrepeso. Este sobrepeso va a influir sobre las vértebras, generando en ellas una mayor presión.
  • La profesión que desarrolle el paciente también influye. Es decir, aquellos pacientes cuya profesión lleve implícita un mayor requerimiento físico. Por eso aquellas personas que realicen trabajos en los que tengan que hacer muchas rotaciones, inclinarse constantemente o bien coger mucho peso, tienen un mayor riesgo de sufrir hernia discal.
  • Hay estudios en los que indican que hay pacientes que sufren hernias discales, debido a que hay un cierto componente genético.

 

Prevenir las Hernias Discales

Efectivamente existen varias recomendaciones que se pueden seguir para poder evitar el sufrir una hernia discal.

Estas recomendaciones las hemos ido nombrando a lo largo de este artículo, pero a continuación vamos a recordarlas.

  • Es muy importante mantener una buena higiene postural, de esta manera se reducirá la presión sobre la columna vertebral y por consiguiente sobre los discos intervertebrales.
  • Es fundamental realizar ejercicio físico moderado. Con este ejercicio vamos a fortalecer nuestra musculatura y por lo tanto le vamos a proporcionar a nuestra columna vertebral una mayor estabilidad. Pero además favoreceremos que nuestra columna esté mucho más flexible.

ejercicio físico

 

  • Por otro lado debemos intentar tener una dieta saludable y equilibrada. De esta manera evitaremos sufrir sobrepeso.

alimentación sana

 

  • Y por último otra recomendación a seguir para evitar el padecer de hernia de disco es evitar el realizar movimientos muy repetitivos de nuestra columna. Del mismo modo se debe evitar el coger objetos muy grandes y pesados.

 

Como habéis visto son recomendaciones muy sencillas y muy fáciles de incluirlas en nuestra rutina de la vida diaria para evitar el sufrir de hernia discal.

Bueno pues hasta aquí el artículo de esta semana. Espero que haya sido de vuestro interés y que hayáis aprendido un poco más sobre las hernias discales. Del mismo modo deseamos que pongas en práctica alguno de los consejos que te hemos dado.

Si a lo largo de este artículo te han surgido dudas o preguntas, nos la puedes hacer llegar a través del apartado de comentarios.

Pero si quieres que tu duda sea resuelta de manera personificada e individualizada, no dudes en ponerte en contacto con los Fisioterapeutas de Clínica Fuensalud y te atenderemos.

Y recuerda compartir este artículo, le puede ser de gran ayuda a otras personas.

 

Clínica Fuensalud. Teresa Leo Jiménez, Fisioterapeuta colegiada número 1651, experta en Patologías de la Columna Vertebral.

2 Comments

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Esther Gómez Martínezreply
1 agosto, 2019 at 6:50 pm

Me ha parecido un artículo muy completo sobre las hernias discales.
Tengo que decir que hace 6 meses me diagnosticaron una hernia discal en las cervicales.
Mi duda es si cuando estoy realizando los ejercicios, tengo que forzar los movimientos. Y si al hacerlo así, puedo encontrar una mayor mejoría.
Muchas gracias.

Clínica Fuensaludreply
1 agosto, 2019 at 6:56 pm
– In reply to: Esther Gómez Martínez

Hola Esther.
Nos agrada saber que el artículo ha sido de tu interés.
Respecto a tu duda debemos decirte que los ejercicios es una parte importante de la recuperación. Pero siempre se deben realizar con moderación. Es decir, nunca se deben forzar los movimientos al máximo. Ni tampoco debemos sentir dolor o molestia al realizarlos. Esto sería contraproducente para la recuperación.
El objetivo de los ejercicios es dar flexibilidad a la columna vertebral y fortalecer los músculos afectados.
Espero que hayamos resuelto tu duda.

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