Retraso Madurativo en Logopedia

Por varias razones, cada vez son más niños que reciben el diagnóstico del Retraso Madurativo.

Seguramente en este momento te estés preguntando:

  • ¿Pero qué es este termino tan frecuente de oír?
  • ¿Es un problema grave?
  • ¿Quién lo detecta?
  • ¿Se puede curar?

En este artículo vamos a intentar responder a todas esas preguntas que quizás los lectores se hagan al escuchar la frase “se trata de un Retraso Madurativo”.

Ante la etiqueta de Retraso Madurativo, las personas que tienen el papel principal en la detección son los propios padres. Ya que serán los responsables de notar que algo no va bien y de acudir a su pediatra de confianza.

También es importante saber que, tras conocer el diagnóstico, es fundamental comenzar lo antes posible con un tratamiento. Poniendo solución a este problema para que las dificultades puedan ser corregidas cuanto antes.

Si esto no se realiza, el desarrollo del niño se verá perjudicado y retrasado cada vez más. Provocando que en un futuro los aprendizajes posteriores y la comunicación con sus iguales, se vea dificultado.

¿Qué es el retraso madurativo?

El Retraso Madurativo hace referencia a una evolución ralentizada en el neurodesarrollo de los niños en su primera infancia.

Aparece un retraso en la maduración de los pequeños en las áreas:

  • lenguaje y la comunicación.
  • desarrollo cognitivo.
  • motricidad.
  • socialización, etc.

Los niños con Retraso Madurativo, al parecer, presentan conductas o características de niños de edad inferior a su edad cronológica.

Muchas veces, este término es utilizado antes de determinar un diagnóstico firme.

En la primera infancia, no siempre es posible definir el nombre de un problema concreto, desde un principio. Esto es debido a que el curso del desarrollo y la evolución, en numerosas ocasiones es impredecible y sorprendente y que a su vez nos puede cambiar el guion por completo.

¿Cuáles son las características del retraso madurativo?

Observamos las personas que tratamos con niños con Retraso Madurativo es un retraso cronológico en el desarrollo de varias áreas como por ejemplo la psicomotricidad, el desarrollo cognitivo, lenguaje o la interacción social.

Lo que ocurre es que la maduración del niño sigue su curso, pero con una diferencia temporal respecto a los niños de su edad.

Lo más común es notar las conductas del niño como las de un niño más pequeño que su edad cronológica.

El desarrollo sigue su curso normal, pero con un retraso que puede ser aproximadamente entre 6 y 24 meses.

Existen casos en los que se puede observar una desviación de la pauta normal en el desarrollo, aquí ya no estamos hablando de un Retraso Madurativo, sino de un trastorno del desarrollo.

Diferencia entre Retraso Madurativo y Trastorno en el desarrollo

Como hemos mencionado anteriormente, en el Retraso Madurativo el desarrollo sigue su curso normal y el progreso del niño le permitirá normalizarse. Sobre todo, si se detecta a tiempo y se trata con una estimulación adecuada. Se trataría por lo tanto de un problema “temporal”.

En el caso de un Trastorno en el desarrollo esto no sucede así, y las dificultades pueden perdurar un largo tiempo.

En muchas ocasiones se puede encontrar la etiqueta de Retraso Madurativo como un diagnóstico inicial, pero luego con el paso de los años esta puede evolucionar a otra.

Esto ocurre debido a que, en ocasiones, se espera a la observación de la evolución del niño y su respuesta al tratamiento ofrecido.

El objetivo en este caso es estimular y observar en que vertiente madura el niño, en la normativa o en la patológica.

Retraso Madurativo y Rasgos TEA

También es muy frecuente que el Retraso Madurativo, por diversos motivos, se confunda con la presencia de los rasgos propios del Trastornos del Espectro Autista (TEA). Y algunos de ellos son los siguientes:

Diferencia entre Retraso Madurativo y TEA por Clínica Fuensalud

Esos rasgos son algunas de las características de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Pero la presencia de alguna de ellas en alguna ocasión, no indica que el niño presente ese problema.

Simplemente, puede presentar alguna dificultad a nivel comprensivo o comportamental que nos pueda confundir. Por ello, no podemos alarmarnos ni ponerle etiqueta a nuestro/a hijo/a, alumno/a sin haberlo consultado previamente con un profesional cualificado. Este, a su vez, para determinar si esas características entran dentro del cuadro de TEA o no, deberá realizar una evaluación exhaustiva dentro de un equipo interdisciplinar compuesto por numerosos profesionales especialistas en el área.

¿Cuándo se debe diagnosticar?

Gracias a los avances científicos en las áreas de neuropediatría y logopedia es posible diagnosticar el Retraso Madurativo en torno a los 2 años, mucho antes que algunos años atrás.

En muchas ocasiones este diagnóstico aparece junto con la preocupación de los padres sobre la escasa comunicación verbal con sus hijos.

Cabe señalar que un retraso en la adquisición del lenguaje oral puede ralentizar el desarrollo del pensamiento/ razonamiento. Esto también puede ocurrir a la inversa, los trastornos de origen psíquico y neurológico-congénito pueden provocar una alteración en el subdesarrollo del habla.

¿Cuáles son los signos y síntomas de un Retraso Madurativo?

A nivel de lenguaje y comunicación nos podemos encontrar con los siguientes signos de alarma.

Todos ellos pueden variar de forma individual y su grado de severidad dependerá de cada caso en particular.

Alteraciones del lenguaje y comunicación por Clínica Fuensalud

Los signos de alarma que pueden aparecer en otras áreas se pueden ver a continuación:

Otras áreas afectadas por Clínica Fuensalud

Cabe señalar que la presencia de alguno de ellos ya sea indicador definitivo para poner el diagnóstico de un Retraso Madurativo.

Ante cualquier sospecha es importante que se realice una valoración exhaustiva por el equipo de neuropediatría correspondiente.

¿Por qué se debe tratar el Retraso Madurativo?

Esto es muy sencillo, por norma general, cuanto más tiempo el niño presente dificultades en la comunicación y/o lenguaje mayor retraso se podrá observar en la adquisición de hitos propios de otras áreas que a su vez influyen en el desarrollo lógico y global.

También debemos tener presente que a medida que el niño/niña va creciendo cuenta con mayor cantidad información a manejar. Es decir, los diálogos se convierten más complejos, la información receptiva va subiendo de nivel, al igual que las demandas por parte de las personas y contextos que le rodean.

Si desde un principio no se da solución a los problemas provocados por el Retraso Madurativo, estos no es que aumenten, sino que a medida que pasa el tiempo hacen que las dificultades sean más graves por el nivel de exigencia de los contextos que rodean al niño/niña.

¿Podemos recuperar los déficits generados por el Retraso Madurativo?

Todo depende de la calidad y de la cantidad de estimulación adecuada que se puede a la disposición de nuestro/a pequeño/a.

Por norma general la evolución de los niños con Retraso Madurativo es positiva. Estos grandes protagonistas con el paso del tiempo llegan a desarrollarse y mostrar una maduración a niveles muy similares o incluso iguales que los niños de su edad cronológica.

Por ello, podemos decir que estas dificultades y/o carencias tienen un carácter temporal dentro de unos límites establecidos por el propio el niño/a y la situación en la que se encuentra.

Aparte de la propia evolución del niño y una correcta estimulación, existen otras variables que juegan un papel importantísimo en la recuperación.

Estas variables a las que nos estamos haciendo referencia son:

  • El contexto familiar y su implicación en la terapia.
  • La coordinación entre los terapeutas y el contexto escolar, la precocidad de la detección y el tratamiento.
  • El componente genético.
  • La profesionalidad y formación del personal por el que será atendido.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, es importante señalar que si el problema se trata desde sus inicios la mejora va a ser más que notoria.

Cambiando una serie de hábitos en el ámbito familiar y proporcionando una estimulación correcta en todos los contextos, el niño/a mostrará una mejoría en la evolución de su desarrollo.

Variables a tener encuenta para el correcto desarrollo del Retraso Madurativo por Clínica Fuensalud

Como se ha podido leer en varias ocasiones, durante este artículo, la etiqueta de Retraso Madurativo a veces tiene la función de “cajón de sastre”.

Es decir, se propone como un diagnóstico inicial ante un problema y se espera hasta ver la evolución del niño para luego determinar un nombre concreto de la patología o la dificultad específica.

Pero, ¿por qué ocurre esto? Porque a edades tan tempranas, muchas veces es muy complicado diferenciar los trastornos infantiles y por eso se propone esta etiqueta para anticipar que “aquí hay un problema, pero vamos a esperar para ver lo que pasará en el futuro”.

¿Qué puede ocurrir si no hay una detección/intervención precoz ni una coordinación con la escuela?

Al inicio de este artículo hemos señalado que casi siempre los primeros en detectar que “algo no va bien” son los propios padres.

Sin embargo, no nos podemos olvidar del personal docente de las escuelas a las que acuden nuestros niños. Son una figura, también, muy importante en la detección y la posterior intervención terapéutica.

En ocasiones, los maestros pueden tener el papel, junto con la familia, de coterapeutas ya que son las personas que pasan la mayoría del tiempo con nuestro niño/a y pueden aprovechar el momento más idóneo del día para poder realizar la estimulación en el contexto más natural.

Si la detección/intervención no se realiza de manera precoz y con la coordinación de la familia y la escuela, las dificultades pueden acentuarse y posteriormente permanecer a lo largo de la infancia e incluso en la adolescencia. Ya que un simple retraso en la adquisición del lenguaje con problemas en la psicomotricidad podrá derivarse a dificultades más graves en el momento de la adquisición de la lectoescritura y trastornos del aprendizaje.

¿Cómo será la evolución de un niño con déficit de carácter madurativo?

Como se ha podido leer anteriormente, el diagnóstico de Retraso Madurativo se realiza en la primera infancia por lo que es una etiqueta que durará los primeros años de vida del niño/a.

Después de estar sometido a una estimulación adecuada y cuando la evolución del niño se equipare a la de un niño de su edad cronológica, esa etiqueta desaparecerá.  Aquí es cuando los niños comienzan a alcanzar los hitos del desarrollo infantil con la normalidad, aunque algo más lento.

Tenemos que tener en cuenta que los hitos del desarrollo es un concepto algo muy generalizado y objetivo. Se utiliza, básicamente, para realizar una estimación sencilla de los tiempos y las adquisiciones a nivel del desarrollo que los niños deben presentar.

Aunque es importante señalar que cada niño es un mundo, cada niño es diferente y no podemos limitarnos únicamente a que se logren los hitos según la edad cronológica. Hay que tener presente que cada persona tiene sus capacidades y limitaciones y su desarrollo o las ayudas a este deben adaptarse a ello y respetar las condiciones de cada caso en concreto.

¿Qué causa un retraso madurativo?

Es importante destacar que en muchas ocasiones el retraso madurativo tanto a nivel global como en el lenguaje es debido a un problema del neurodesarrollo, cuyos orígenes aparecen incluso durante el nacimiento.

Otros factores son la presencia de algunas enfermedades hereditarias y el clima psicológico en el que está creciendo el niño.

Por ello, en el Retraso Madurativo no solo hay que centrarse en el tratamiento, sino que, antes de todo, también es importante que se conozcan las causas de su aparición.

Las principales razones de la aparición del Retraso madurativo son:

  • Enfermedades de la madre durante el embarazo (infecciones, traumatismos, etc.)
  • Falta del oxígeno en el útero o durante el parto.
  • Complicaciones en el parto (prematuridad, traumatismos, lesiones del SNC, encefalopatía perinatal, etc.)
  • Infecciones graves y lesiones a edades tempranas.
  • Enfermedades genéticas.
  • Modelos de crianza inadecuados (ambientes sobreprotectores o por el contrario maltrato infantil)
  • Traumas psicológicos severos.

Existen una serie de factores producidas por diversas enfermedades que provocan la aparición de signos y síntomas del Retraso Madurativo.

Algunas de estas enfermedades son:

  • Anomalías congénitas del Sistema Nervioso Central (SNC) y desordenes metabólicos.
  • Epilepsia
  • Isquemia cerebral.
  • Hidrocefalia
  • Hipertensión intracraneal.
  • Parálisis cerebral.
  • Cuadros oncológicos.
  • Patologías cerebro-vasculares.

¿Cómo se debe tratar un Retraso Madurativo?

Ha quedado muy claro que la detección y el tratamiento debe realizarse lo antes posible y de manera integral.

Si el nivel de desarrollo del niño es bajo, se detecta pronto y se proporciona una estimulación temprana precoz, es posible esperar resultados muy satisfactorios.

Si, por el contrario, el tratamiento se pospone, es muy probable que con los años el niño/a requiera de un apoyo constante dentro de la escuela y en un aula específico.

¿Quiénes son necesarios en la detección y estimulación temprana?

Equipo Multidisciplinar por Clínica Fuensalud

La estimulación se debe realizar dentro de un equipo interdisciplinar compuesto por Neurólogo, Pediatra, Logopeda, Terapeuta Ocupacional y Psicólogo. Sin olvidarnos de la coordinación clave entre terapeutas, familia y escuela.

Actualmente, se ha demostrado que los mejores resultados se obtienen cuando la estimulación se realiza en un contexto natural y de forma lúdica, que es cuando mejor aprenden los niños.

Los profesionales anteriormente señalados, harán todo lo posible para crear ese contexto dentro de sus espacios de trabajo, pero la familia y la escuela lo van a tener más sencillo, siempre y cuando se sigan las pautas ofrecidas por el equipo de terapeutas.

Conclusiones

A modo de conclusión, nos gustaría destacar que el Retraso Madurativo es un diagnóstico que en los últimos años ha sido reflejado en muchos informes Neuropediátricos y que parece reinar en la sociedad de los más pequeños.

No nos podemos olvidar de que es una etiqueta que en la mayoría de las ocasiones perdura durante los primeros años de vida y luego desaparece gracias a una estimulación temprana de calidad, contando con la labor de grandes profesionales.

El papel de la familia y la escuela es crucial, ya que son figuras que están presentes en la mayor parte de la vida de los pequeños y pueden ofrecer ese contexto natural en el que los niños son capaces de absorber los conocimientos como esponjas.

Para ello es importante que haya esa coordinación entre el equipo de terapeutas con la familia y la escuela para ofrecerles pautas adaptadas a cada niño y cada contexto en concreto.

Clínica Fuensalud, Departamento de Logopedia,

Valeria Bondarenko, Graduada en Logopedia (colegiada nº 28/1059). Experta en Atención Temprana. Experta en Trastornos Neurológicos.

Enlaces relacionados:

Asociación Española de Pediatría

Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología

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