lesión de menisco explicado por Clínica Fuensalud

Lesión de menisco : causas, síntomas y tratamiento

Hola a tod@s. En esta ocasión os vamos hablar sobre una de las lesiones más frecuentes que se pueden dar en la rodilla. Os vamos a explicar todo lo referente a una lesión de menisco.

Seguro que has oído hablar sobre ella o bien alguien cercano a ti la ha sufrido. Pues bien, a lo largo de este artículo podrás descubrir cosas muy interesantes tales como, por ejemplo: cuáles son los síntomas más característicos o bien cuáles son las causas que puede llevar a sufrir una lesión de menisco.

Pero además os vamos a indicar cómo se puede rehabilitar este tipo de lesiones para volver a la actividad diaria y deportiva rápida y segura.

Sin más preámbulos comencemos a desarrollar el artículo.

¿Te quedas conmigo?

 

Introducción

Como hemos comentado anteriormente las lesiones de rodilla son muy frecuentes y más concretamente las lesiones de menisco.

Una rodilla se puede llegar a lesionar por diferentes motivos o causas. Aunque hay que decir que es muy frecuente que estas lesiones de rodilla encontrarlas en personas que habitualmente practican algún tipo de actividad deportiva.

La rodilla es una articulación de gran importancia que ya une dos huesos: el Fémur y la Tibia. Pero además es una articulación que va a ser de vital importancia ya que ha a amortiguar el peso del cuerpo.

Es por ello que debemos prestar una gran atención a esta articulación.

 

¿Qué son los Meniscos?

Los meniscos son tejidos fibrocartilaginosos que se van a localizar en el interior de la rodilla. La forma que van a tener los meniscos es de media luna.

Las funciones principales de los meniscos son las siguientes:

  • Permitir el correcto movimiento de la rodilla.
  • Dar estabilidad y firmeza a la misma.
  • Mitigar o amortiguar las cargas y los golpes que la rodilla pudiera sufrir o soportar.
  • Además, va a contribuir a movilizar de manera correcta el líquido sinovial para que todos los diferentes tejidos de la rodilla se nutran de una manera adecuada.
  • Y disminuir o aminorar el desgaste del cartílago de esta articulación.

 

En las rodillas existen dos meniscos:

  • MENISCO EXTERNO O LATERAL, que va a presentar una forma de “O” completa.
  • MENISCO INTERNO O MEDIAL, cuya forma va a ser de “C”.

Anatomía de la rodilla por Clínica Fuensalud

Hay que decir, que los meniscos es la estructura de la rodilla que más se lesiona. Estas lesiones es muy frecuente apreciarlas en aquellas personas que realizan alguna actividad deportiva en la que requieran cambios o giros rápidos y bruscos.

Por otro lado, y como dato curioso podemos añadir que el menisco que más frecuentemente se lesiona es el menisco interno o medial. Esto es debido a que este menisco presenta menos rango de movilidad.

 

Causas de lesiones de menisco

Las causas principales por las que se puede lesionar un menisco pueden ser las siguientes:

1.- CAUSAS MECÁNICAS. Se determina que un menisco se lesiona por causas mecánicas cuando el paciente presenta alguna alteración o alguna deformidad en una determina estructura de su cuerpo. Este tipo de causas es frecuente apreciarlas en aquellas personas que presenten alguna alteración en la cadera o en la forma de caminar. Esto va a provocar que el paciente ande o realice la pisa de una manera incorrecta, generando un sobre esfuerzo de la rodilla forzando las diferentes estructuras de las que está compuesta.

O bien cuando el paciente presenta una rodilla en varo o en valgo.

 

2.- CAUSAS NATURALES. Cuando una persona es joven el menisco, como cualquier otra estructura del cuerpo, presenta una gran firmeza y elasticidad cumpliendo todas sus funciones.

Pero a medida que van pasando los años esta elasticidad se va perdiendo debido al envejecimiento de los tejidos propios de la edad. Y es por ello que es más fácil que el menisco se lesione con el mínimo mal gesto o movimiento.

Persona mayor por Clínica Fuensalud

 

3.- CAUSAS TRAUMÁTICAS. Este tipo de causas es muy frecuente apreciarlas en aquellas personas que realizan algún deporte que lleve implícito un gran dinamismo tanto en el movimiento como en el cambio de ritmo del mismo.

Es por ello que los deportes en los que los meniscos sufren más de lo habitual, son como por ejemplo el futbol, el rugby, tenis, pádel, esquí o voleibol.

Lesión de menisco en eldeporte por Clínica Fuensalud

 

4.- OTRAS CAUSAS. En este punto vamos a nombrar otros factores que también pueden favorecer que un menisco se lesiones. Estas otras causas pueden ser como, por ejemplo:

– Escaso tono muscular.

– Hiperlaxitud en los ligamentos.

– Obesidad.

 

Síntomas de lesión de menisco

Este tipo de lesiones se van a caracterizar por los siguientes síntomas:

  • En el momento que se produce la lesión el paciente va a notar un dolor muy intenso y fulminante.
  • Pasada unas horas después de producirse la lesión, en la región de la rodilla va a aparecer inflamación.
  • Puede que aparezca un derrame articular.
  • A veces y dependiendo del grado de afectación del menisco, puede aparecer un bloqueo de la rodilla.
  • Otro síntoma muy característico, es la presencia de un chasquido en la rodilla cuando se camina o cuando se suben y bajan escaleras.
  • Y por su puesto el paciente va a apreciar que su rodilla va a estar inestable y con poca estabilidad.

Dolor de rodilla por Clínica Fuensalud

 

¿Cómo se lesiona un menisco?

Cuando un menisco se lesiona, lo puede hacer en varios grados o formas:

  • Por un lado el paciente puede tener un menisco lesionado, pero que no le puede afectar a su vida diaria e incluso no puede dar sintomatología alguna.
  • En otras ocasiones puede existir un pequeño desgarro con mínimas microrroturas de este fibrocartílago. Esto va a implicar que el paciente sólo presente síntomas de inflamación.
  • Sin embargo, existen en otros casos que el menisco se puede romper bien de forma parcial o bien de forma total.

 

El movimiento normal de la rodilla es:

1.- La de Flexión, que cuando se hace este movimiento siempre lleva implícito un pequeño componente de rotación interna.

2.- Y la de Extensión, que siempre lleva asociado una rotación externa.

Pues bien, las formas más habituales de lesionarse un menisco son cuando se produce un movimiento extremo de flexión o de extensión junto con un giro de la misma muy brusca. Es decir, es cuando la rodilla se queda completamente inmóvil mientras que se gira de manera brusca el cuerpo.

Por lo tanto y teniendo en cuenta lo que acabamos de exponer y sabiendo la anatomía de la rodilla, podemos decir que:

  • Cuando se produce una flexión con una rotación interna brusca de la rodilla, es la parte posterior del menisco interno o medial el que va a sufrir una compresión.
  • Y cuando se produce una extensión con una rotación externa brusca de la rodilla, es el menisco externo o lateral el que se va a lesionar.

 

Diagnóstico de lesión de menisco

Existen varias formas para poder diagnosticar una lesión de menisco:

  • Por un lado tenemos varias maniobras manuales, que se pueden realizar al paciente en el caso que sospechemos que estamos ante un caso de una lesión de menisco.

Estas maniobras manuales a las que estamos haciendo referencia son las siguientes:

1.- MANIOBRA DE MCMURRAY. Esta maniobra consiste en realizar una extensión completa de rodilla junto con una ligera abducción de cadera (ABD). Una vez situemos la rodilla del paciente en esta postura a continuación se realizará ligeras rotaciones de la rodilla.

Esta maniobra se considera positiva cuando:

  • Si al realizar la rotación interna el paciente siente dolor. Esto nos indicará que es muy probable que estemos ante una lesión del menisco externo o lateral.
  • Si al ejecutar la rotación externa de la rodilla se desencadena dolor. Esto nos va a mostrar que el paciente puede que tenga una lesión del menisco interno o medial.

 

2.- MANIOBRA DE APLEY. Para poder realizar esta maniobra el paciente debe estar tumbado boca abajo (en decúbito prono) y con la rodilla flexionada a 90 grados.

Una vez situado el paciente el terapeuta colocará sus manos próximas a los maléolos de la rodilla para dar estabilidad y con la otra mano realizará una ligera tracción de la misma, a la vez que la combina con rotación interno o externa de la rodilla.

Se considera que esta es maniobra es positiva si al realizar este conjunto de movimientos el paciente siente dolor.

 

3.- MANIOBRA DE STEINMANN. En este caso para poder llevar a cabo esta maniobra el paciente se debe colocar boca arriba (en decúbito supino) lo más al borde posible de la camilla, de tal forma que la rodilla a explorar quede colgando con una angulación de unos 90 grados.

Esta maniobra va a consistir en realizar las diferentes rotaciones de la rodilla, pero en este caso nuestra palanca se va a situar en la parte más distal. Es decir, realizaremos las rotaciones tanto interna como externa desde el tobillo.

Podemos decir, que esta maniobra es positiva cuando al realizar las rotaciones de la rodilla, el paciente siente dolor en la misma.

Con esta maniobra vamos a poder observar exactamente la integridad de los meniscos.

Es importante señalar que cuando se realizan estas maniobras y son positivas, el dolor que siente el paciente siempre se va a reflejar en el menisco lesionado o afectado.

 

  • Una vez que hemos realizado estas maniobras que hemos indicado anteriormente y hemos observado que son positivas, se va a proceder a prescribir al paciente la realización de pruebas diagnósticas por imagen. Que en estos casos de lesión de menisco lo mejor es la Resonancia Magnética Nuclear (RMN). Ya que a través de ella podremos observar todos los tejidos blandos de la rodilla y poder determinar exactamente el alcance o la gravedad de la lesión.

Resonancia Magnética por Clínica Fuensalud

 

 

Tratamienos de un menisco lesionado

Como hemos indicado anteriormente los meniscos pueden tener diferentes grados de afectación y por lo tanto en función de esa afectación se determinará un tratamiento y otro.

Los tratamientos que se llevan acabo para este tipo de lesiones son los siguientes:

  • TRATAMIENTO QUIRÚRGICO. Cuando un médico se declina por este tipo de tratamientos, es porque existe una rotura total del menisco. Pero a veces no es desgarro en sí, si no más bien la gravedad de este desgarro puede llegar a generar.

Hoy en día existen técnicas muy avanzadas para tratar quirúrgicamente las lesiones de menisco, en las que el paciente queda completamente recuperado.

Para que la operación sea un éxito es importante que el paciente visite al Fisioterapeuta antes, durante y después de dicha intervención.

Pero seguramente te estés preguntando, ¿por qué se debe visitar al Fisioterapeuta antes de la intervención quirúrgica?

Pues bien, la respuesta es muy sencilla. Cuando el paciente se va a someter a una cirugía (esta o cualquier otra) siempre se debe establecer un protocolo de tratamiento para que la zona a intervenir se vea lo menos afectadas posibles.

Operación de rodilla por Clínica Fuensalud

 

Este protocolo de tratamiento fisioterápico al que estamos haciendo mención es el siguiente:

  • FASE PREOPERATORA O FASE I.

El objetivo de esta fase es preparar el miembro inferior (MMII) que se va a intervenir. El objetivo principal de esta fase es que no se pierda demasiada musculatura y por supuesto demasiada fuerza.

Para ello el tratamiento a seguir sería el siguiente:

  • Masaje tonificante de la región del muslo.
  • Fortalecer toda la musculatura de la pierna. Es decir, debemos fortalecer el cuádriceps, los isquiotibiales y el tríceps femoral.

Este fortalecimiento muscular se puede realizar bien con ejercicios que le propongamos al paciente. Y en el caso que no se pueda realizar activamente por molestias o dolor en la rodilla, se puede realizar a través de electroterapia, como es la electroestimulación.

Electroestimulación por Clínica Fuensalud

 

  • FASE HOSPITALARIA O FASE II.

Esta fase es la comprendida cuando el paciente está ingresado, justamente después de la intervención quirúrgica.

El protocolo de tratamiento fisioterápico a seguir en esta fase es la siguiente:

  1. Aplicar frío o crioterapia.
  2. Es importante que el paciente realice reposo, pero con la pierna elevada.
  3. Se le indicará al paciente cómo realizar ejercicios isométricos del músculo cuádriceps.
  4. Es importante que mueva tanto el tobillo como los dedos de los pies, para evitar que aparezca edema en la parte distal de la pierna.

 

  • FASE DE PREPARACIÓN O FASE III.

Esta fase se situará justamente cuando el paciente ha recibido el alta hospitalaria.

El protocolo de tratamiento que un Fisioterapeuta debe seguir es el siguiente:

  1. Si perdura aún el dolor o la inflamación se le aplicará al paciente crioterapia.
  2. Es importante realizar masaje circulatorio.
  3. Para evitar que la cicatriz genere queloides o bien adherencias, es fundamental realizar masaje de Cyriax.
  4. Por otro lado, y para evitar rigidez en la rótula, se realizarían movilizaciones de la misma.
  5. Potenciación del músculo cuádriceps que se realizará con electroestimulación.
  6. Pequeñas movilizaciones pasivas-asistidas de la rodilla. A medida que el paciente vaya evolucionando iremos incrementando el ritmo de las movilizaciones y la intensidad. Es por ello que poco a poco iremos haciendo movilizaciones activas-asistidas o movimientos libres. De tal manera que iremos ganando poco a poco rango articular.
  7. Si el paciente evoluciona satisfactoriamente podemos incluir en nuestro programa de tratamiento pequeños y sencillos ejercicios de propiocepción.
  8. Le podemos proponer al paciente que comience a realizar natación.

 

  • FASE DE READAPTACIÓN O FASE IV

Esta fase se sitúa más o menos al mes de la intervención quirúrgica.

Si la evolución del paciente es satisfactoria el Fisioterapeuta puede proponer el siguiente tratamiento:

  1. Seguir con las movilizaciones de la rodilla, para terminar de conseguir todo el rango articular de la misma.
  2. Continuar con la potenciación del cuádriceps.
  3. Es el momento de incrementar los ejercicios de propiocepción.
  4. Es el momento que la marcha sea completa y los más estable posible.
  5. El paciente puede comenzar a realizar pedaleo en una bicicleta.

 

  • FASE FINAL O FASE V.

Como muy bien indica su nombre es la parte final del tratamiento.

En este periodo hay que centrarse en recuperar por completo todos los aspectos que hemos tratado a lo largo de este protocolo, pero su intensidad mucho mayor.

El objetivo principal es que el paciente esté completamente recuperado, para que pueda reanudar de nuevo su actividad deportiva.

 

  • TRATAMIENTO CONSERVADOR. Este tratamiento está indicado para aquellos pacientes que no requieren de una intervención quirúrgica. Es decir, para aquellos casos en los que exista un pequeño desgarro del menisco.

El objetivo principal de este tratamiento conservador es dar a la rodilla flexibilidad y fuerza, con el fin que el paciente pueda realizar una actividad deportiva, pero con cierta cautela.

Cuando hablamos de tratamiento conservador, nos estamos refiriendo a la Fisioterapia.

En estos casos el Fisioterapeuta puede aplicar o realizar las siguientes técnicas:

  • En las fases más agudas recomendaremos al paciente que realice cierto reposo relativo, evitando con ello que la rodilla se inflame más.
  • Si el paciente presente inflamación debido al desgarro, es importante realizar drenaje linfático para evacuar ese edema.
  • Se aplicará frío o crioterapia.
  • Se realizarán ejercicios de fortalecimiento de toda la musculatura centrándonos sobre todo en el músculo cuádriceps. Para ello inicialmente haremos uso de la electroestimulación para luego continuar con ejercicios de potenciación muscular de manera activa por parte del paciente.
  • Es fundamental realizar ejercicios de propiocepción para ganar equilibrio y coordinación en la rodilla.
  • Si después de este desgarro el paciente presenta cierta limitación a los movimientos de la rodilla o lo que viene siendo lo mismo su rango articular se ha visto mermado, se realizarán movilizaciones de la misma. Inicialmente se realizarán movilizaciones pasivas, para luego terminar con movilizaciones activas-resistidas.
  • Y por tanto es fundamental reeducar la marcha, ya que debido a esta lesión los pacientes suelen generar (como mecanismo de defensa al dolor) patrones de marcha poco adecuados.

 

Como habéis podido observar la intervención de un Fisioterapeuta en este tipo de lesiones es fundamental, para una efectiva recuperación de la cinética normal de la rodilla.

En el caso que no se realice un tratamiento fisioterápico o que no se haga de manera correcta, esta lesión puede llegar a provocar otra serie de lesiones o patologías en la propia rodilla o bien en estructuras cercanas a ella.

Pero que ría hacer un apunte que me parece fundamental. Hay que decir, que sea cual sea el grado de afectación o desgarro del menisco, es una estructura que no se va a regenerar por sí solo.

 

Ejercicios para hacer con lesión de menisco desde casa

En este punto quiero proponeros unos ejercicios que podéis realizar en casa. Pero debo advertir que no los debéis realizar hasta que vuestro Fisioterapeuta os lo indique y con toda la seguridad de que se realizan de manera correcta.

 

1.- EJERCICIOS DE CUÁDRICEPS.

El objetivo de estos ejercicios es potenciar el cuádriceps, pero a través de isométricos.

Para ello debes colocarte sentado con la pierna completamente estirada y coloca un rodillo o una toalla enrollada debajo de la rodilla.

El ejercicio va a consistir en intentar apretar todo lo posible la toalla o el rodillo hacia abajo con la rodilla.

Mantén el movimiento o la contracción durante 6 segundos y seguidamente descansa durante 10 segundos.

Es aconsejable que realices este ejercicio unas 12 veces aproximadamente.

Ejercicio de cuádriceps por Clínica Fuensalud

 

2.- ELEVACIÓN DE LA PIERNA.

Este ejercicio se puede realizar de dos formas:

2.1.- CON LA PIERNA ESTIRADA HACIA DELANTE. Debes iniciar el ejercicio tumbado boca arriba (en decúbito supino). La pierna que está lesionada debe estar estirada, mientras que la pierna sana debe estar con la rodilla flexionada.

El movimiento a realizar es contraer el músculo cuádriceps manteniendo la rodilla estirada y con un aligera elevación de la pierna.

Es conveniente que se mantenga la pierna en alto durante unos 6 segundos aproximadamente, para posteriormente bajarla y descansar durante 10 segundos.

Es aconsejable realizar este ejercicio unas 12 veces aproximadamente.

Elevación de pierna hacia delante por Clínica Fuensalud

 

2.2.- CON LA PIERNA ESTIRADA HACIA ATRÁS. En este ejercicio el paciente estará tumbado boca abajo (en decúbito prono) con las dos piernas completamente estiradas.

Este ejercicio consistirá en levantar un poco la pierna lesionada, manteniendo la rodilla estirada.

La elevación de la pierna se debe mantener durante 6 segundos, para después bajarla y descansar durante 10 segundos.

Este ejercicio se debe realizar 12 veces.

Elevación de pierna hacia atrás para lesión de menisco

 

3.- PUENTE SOSTENIDO SOBRE LOS TALONES.

En este ejercicio la posición de la que se debe partir es tumbado boca arriba (en decúbito supino) y con ambas piernas flexionadas.

El ejercicio va a consistir en apoyar solo los talones de los pies a la vez que se hace una elevación de pelvis o “culete”.

Hay que mantenerse arriba durante 6 segundos, para a continuación bajar despacio y descansar durante 10 segundos.

Este ejercicio hay que repetirlo al menos 12 veces.

Puente sostenido para trabajar el menisco por Clínica Fuensalud

 

4.- ELEVACIONES DE TALONES.

El ejercicio va a partir con una postura de pie y con las manos apoyadas en una barra o en una silla.

Se van a separar un poco los pies, y a continuación se van a separar los talos del suelo. Es decir, vamos a intentar ponernos de puntillas. Es importante que este ejercicio se realice de manera lenta y pausada.

Se recomienda mantener la postura durante 6 segundas y bajar lentamente los talones para descansar durante 10 segundos.

Es aconsejable realizar este ejercicio durante al menos 12 veces.

Elevación de talones para ejercicios de menisco

 

5.- FLEXIÓN DE RODILLAS ESTANDO DE PIE.

Se va a partir de la misma postura que el ejercicio anterior.

Una vez que estamos de pie, con las piernas algo separadas y con las manos apoyadas en una barra o en una silla, vamos a ir bajando lentamente. La idea de este ejercicio es como si te fueras a sentar en una silla.

Cuando hayas alcanzado un ángulo de flexión de cadera y de rodilla de unos 45 grados aproximadamente, debes mantener esta postura durante 6 segundos, para después recuperar la postura de partida y descansar durante 10 segundos.

Es recomendable realizar este ejercicio al menos 12 veces.

Flexión de rodillas de pie por Clínica Fuensalud

 

Una nota importante en la que quiero insistir, si en el momento que se esté realizando cualquiera de los ejercicios que hemos expuesto anteriormente, aparece dolor o alguna molestia, es aconsejable que no se realice el ejercicio.


Bueno pues hasta aquí este apasionante artículo sobre las lesiones del menisco y los diferentes tratamientos a seguir.

Espero que haya sido de vuestro interés y que hayáis aprendido cosas nuevas sobre el menisco.

Si a lo largo del artículo os ha surgido dudas o preguntas, nos las podéis dejar en el apartado de comentarios y las contestaremos.

Pero si por el contrario quieres hacer una consulta de manera privada, no dudes en llamarnos.

Y recuerda en compartir este artículo, ya que puede ser de grana utilidad para otras personas.

 

Clínica Fuensalud, Carlos Molina Caldeiro Fisioterapeuta colegido número 1392, Experto en Fisioterapia Deportiva.

 

Enlaces de interés sobre el tema tratado:

Sociedad Española de la Rodilla

Asociación Española de Fisioterapeutas

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