Ondas de choque: revolución en la fisioterapia
Ondas de choque: revolución en la fisioterapia.
La fisioterapia ha evolucionado drásticamente en las últimas décadas, pasando de técnicas puramente manuales a la integración de tecnologías de vanguardia que aceleran los procesos biológicos de curación.
Entre estas tecnologías, la Terapia de Ondas de Choque Extracorpóreas (ESWT, por sus siglas en inglés) se ha consolidado como una de las herramientas más potentes y efectivas para tratar patologías crónicas del aparato locomotor.
Lo que comenzó como una herramienta urológica para destruir cálculos renales (litotricia) en la década de los 80, ha mutado en una técnica esencial para fisioterapeutas y médicos deportivos que buscan evitar cirugías y reducir tiempos de recuperación.
¿QUÉ SON EXACTAMENTE LAS ONDAS DE CHOQUE?
Para entender su uso, primero debemos definir qué son físicamente.
Una onda de choque no es una corriente eléctrica ni un ultrasonido convencional. Es una onda acústica de alta energía que se caracteriza por un aumento de presión extremadamente rápido en un tiempo muy corto, seguido de una fase de presión negativa.
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS PRINCIPALES:
Es importante decir, que las ondas de choque tienen una serie de características importantes, que las hacen totalmente diferente a otras terapias u otras técnicas. Estas características a las que estoy haciendo referencia son las siguientes:
- Pico de presión elevado: Alcanza presiones muy altas en nanosegundos.
- Propagación mecánica: La onda viaja a través de los tejidos líquidos y blandos.
- Efecto de cavitación: La fase de presión negativa genera burbujas de gas que luego colapsan, liberando energía adicional que rompe depósitos de calcio o estimula tejidos.
Por otro lado, debemos comentar que existen dos tipos principales de ondas de choque en fisioterapia:
–Focales (FSW): Se dirigen a un punto profundo y específico. Son muy potentes y suelen requerir mayor precisión diagnóstica.
–Radiales (RSW): La energía se dispersa en forma de abanico desde el cabezal. Son las más comunes y las que más se utilizan en las clínicas de fisioterapia para tratar tejidos superficiales y musculatura.
MECANISMOS DE ACCIÓN: ¿CÓMO CURAN EL CUERPO?
El éxito de las ondas de choque no reside solo en «golpear» el tejido, sino en la respuesta biológica que provocan dichas ondas. Esta respuesta es un proceso conocido como mecanotransducción.
Entonces, ¿qué efectos tienen las ondas de choque sobre el cuerpo?
1.- Efecto Analgésico (Alivio del dolor)
Las ondas de choque actúan sobre las fibras nerviosas receptoras del dolor. Al saturar estas fibras con estímulos de alta intensidad, se produce una disminución de la transmisión de la señal dolorosa al cerebro (Teoría del Control de la Puerta o Gate Control). Además, reducen la concentración de la Sustancia P, un neurotransmisor clave en la percepción del dolor crónico.
2.- Neovascularización (Creación de nuevos vasos sanguíneos)
Uno de los efectos más impresionantes, es la microrrotura de capilares en la zona tratada. Esto obliga al cuerpo a liberar factores de crecimiento (como el VEGF) que estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos. Un mejor riego sanguíneo significa más oxígeno y nutrientes para un tejido que, por ser crónico, solía estar «estancado».
3.- Reabsorción de Calcificaciones
En patologías como la tendinitis calcificante de hombro, las ondas de choque actúan mecánicamente desintegrando los depósitos de calcio, convirtiéndolos en partículas pequeñas que el sistema linfático puede reabsorber y eliminar.
4.- Estimulación de la síntesis de Colágeno
Para reparar un tendón o una fascia, el cuerpo necesita colágeno tipo I. Las ondas de choque aceleran la actividad de los fibroblastos, las células encargadas de fabricar este «pegamento» biológico, mejorando la estructura y resistencia del tejido.
PATOLOGÍAS MÁS FRECUETES TRATADAS CON ONDAS DE CHOQUE
La evidencia científica respalda el uso de esta terapia en una amplia gama de afecciones, especialmente en aquellas que se han vuelto crónicas y no responden a un tratamiento convencional.
Las patologías más frecuentes tratadas con ondas de choque son las siguientes:
1.- Tendinopatías, podemos decir que son las reinas del tratamiento. Las tendinopatías más tratadas son:
· Fascitis Plantar: Es quizás una de las lesiones más tratadas. Es ideal para aquellos pacientes con dolor en el talón que sufren al dar los primeros pasos del día. Se utiliza con gran éxito incluso cuando existe un espolón calcáneo.
. Tendinopatía de Aquiles: Eficaz tanto en la inserción en el hueso como en el cuerpo del tendón.
. Epicondilitis y Epitrocleitis (Codo de tenista y golfista): Ayuda a regenerar las microrroturas de los tendones extensores y flexores del antebrazo.
. Tendinopatía del Manguito Rotador: Especialmente cuando hay calcificaciones asociadas.

2.- Patologías Óseas
· Edema Óseo: Ayuda a reducir la inflamación interna del hueso.
· Pseudoartrosis (Retraso en la consolidación de fracturas): Cuando un hueso no suelda tras una fractura, las ondas de choque pueden estimular a los osteoblastos para generar nuevo tejido óseo.
3.- Puntos Gatillo Miofasciales
Para aquellos «nudos» o contracturas musculares crónicos que causan dolor referido, las ondas de choque radiales son excelentes para desensibilizar la zona y relajar la musculatura profunda que la terapia manual a veces no alcanza a liberar por completo.
BENEFICIOS DE LAS ONDAS DE CHOQUE: REVOLUCIÓN DE LA FISIOTERAPIA
En muchas ocasiones, los pacientes presentan dudas sobre este tipo de tratamientos y en multitud de ocasiones se formulan la siguiente pregunta: ¿Por qué elegir ondas de choque en lugar de una infiltración o incluso una cirugía?
Pues bien, en este punto voy a explicar e intentar responder a esta pregunta, ofreciendo varios aspectos importantes del tratamiento con ondas de choque.
- No invasivo: No requiere agujas, cortes ni anestesia general.
- Eficacia en casos crónicos: Es la opción de elección cuando el reposo, el hielo y los antiinflamatorios han fallado durante meses.
- Bajo riesgo de efectos secundarios: A diferencia de las infiltraciones de corticoides (que pueden debilitar el tendón), las ondas de choque fortalecen el tejido.
- Rapidez: Las sesiones suelen durar entre 10 y 15 minutos.
- Evita la cirugía: En muchos casos de espolones o calcificaciones, es el último escalón antes de pasar por el quirófano, con una tasa de éxito de entre el 70% y el 85%.
¿QUÉ ESPERAR DE UNA SESIÓN? (LA EXPERIENCIA DEL PACIENTE)
Es importante ser honestos y explicar la realidad de los tratamientos con la terapia de ondas de choque, ya que puede ser molesta o ligeramente dolorosa. Dado que el objetivo es provocar una respuesta inflamatoria controlada para «despertar» la curación, el fisioterapeuta buscará el nivel de intensidad máximo que el paciente pueda tolerar.
Antes de iniciar el tratamiento con as ondas de choque, es importante que sepas una serie de datos que te pueden ayudar a entender mejor cómo funciona este tipo de tratamientos. Estos datos son los siguientes:
- Frecuencia: Normalmente el número de sesiones que se realizan oscilan entre 3 y 5 sesiones. Pero este número va a depender en gran medida del tipo de lesión, de dónde se localice la lesión y del grado de cronicidad de la misma.
- Periodicidad: Lo ideal es realizar una sesión cada 7 o 10 días, para permitir que el tejido se regenere entre impactos.
- Post-tratamiento: Es común y normal, sentir una ligera inflamación o enrojecimiento en la zona tratada con ondas de choque. A pesar de esta pequeña consecuencia del tratamiento, se recomienda al paciente no tomar antiinflamatorios (como ibuprofeno) después de la sesión, ya que estaríamos bloqueando el efecto biológico que buscamos provocar.
CONTRAINDICACIONES DE LAS ONDAS DE CHOQUE: REVOLUCIÓN DE LA FISIOTERAPIA ¿QUIÉN DEBE EVITARLAS?
A pesar de su seguridad, existen situaciones donde no deben aplicarse las ondas de choque. Estos casos a los que estamos haciendo referencia son los siguientes:
- Embarazo: Especialmente si la zona a tratar está cerca del abdomen.
- Problemas de coagulación: No se debe aplicar en aquellos pacientes que toman anticoagulantes fuertes.
- Procesos tumorales: Si en la zona de tratamiento existe un tumor.
- Crecimiento óseo: No se aplican sobre cartílagos de crecimiento en niños.
- Infecciones agudas: En el caso que en la zona a tratar existiera una infección, no se deben aplicar.
CONCLUSIÓN SOBRE ONDAS DE CHOQUE: REVOLUCIÓN EN LA FISIOTERAPIA
La terapia de ondas de choque ha marcado un antes y un después en la fisioterapia deportiva y traumatológica. Su capacidad para transformar una lesión crónica y dolorosa en un proceso de curación activa la convierte en una herramienta indispensable. No se trata solo de «quitar el dolor», sino de regenerar el tejido desde su base estructural.
Licenciado en Kinesiología y Fisiatría.
Fisioterapeuta. (colegiado nº 1392).
Osteópata C.O.
Experto en Fisioterapia Deportiva.
ENLACES DE INTERÉS PARA EL LECTOR.
Sociedad Española de Tratamientos con Ondas de Choque (SETOC)
